Abu Dhabi con airberlin, tierra de contrastes

11 Jun Abu Dhabi con airberlin, tierra de contrastes

Abu Dhabi - TravelgenioTras una noche volando para llegar finalmente al tercer y último destino del trip de airberlin around the world, lo primero que sorprende, desde la ventanilla del avión, es el contraste de color: arena, arena y más arena.

Una vez llegados al aeropuerto y tras sellar los pasaportes, nos encontramos con una sorpresa: las maletas aún estaban en Berlín, nuestra conexión desde Varsovia a Abu Dhabi ya que apenas dio tiempo a nada.

Pero ¡no problem! del aeropuerto al hotel Radisson Blue de Yas Island y de ahí, en taxi (toda una aventura) al maravilloso centro comercial Marina Mall.

El hotel está situado en la Yas Island, justo frente al circuito de Fórmula 1 Yas Marina Circuit y el famoso hotel Viceroy.

Los centros comerciales en Abu Dhabi son espectaculares y lujosos como pocos. Pese a tener las marcas comerciales conocidas en todo el mundo, lo cierto es que es un contraste entrar en éstos y ver el lujo desde el suelo hasta el techo.

Tras comer en el buffet del hotel, nos esperaba la aventura: 6 horas de safari por el desierto para sentir lo que es la conducción en las dunas, conocer una granja de camellos y llegar a un village típico de baduinos donde se podía montar a caballo, vestirse o incluso hacerse un tatuaje de henna. Eso sí, para luego cenar en pleno desierto y ver los colores de su atardecer. Es una experiencia única por lo increíble que esconde la arena.

Tras un descanso, merecido, en el hotel, la mañana amanecía de nuevo calurosa, quizás más que ayer, y nos esperaba Abu, nuestro guía, para enseñarlos lo mejor de Abu Dhabi.

La primera parada ha sido la Gran Mezquita, un edificio de mármol del tamaño de casi 5 campos de fútbol donde pueden orar en su interior alrededor de 41000 personas. Si alguien pregunta por el coste de esta maravilla, no obtendrá respuesta ya que una gran parte de su presupuesto fue recabado mediante donaciones anónimas. Para entrar, hay que cubrirse.

Su interior es espectacular, con mármol blanco traido de diferentes países, cubierto el suelo por una alfombra espectacular y con la lámpara más grande dentro de una mezquita del mundo presidiendo la entrada. Como dato, pesa aproximadamente 10 toneladas.

Tras salir de la mezquita, Abu nos ha llevado a ver el skyline de Abu Dhabi, donde las oficinas y los hoteles son los protagonistas, hasta llegar al hotel cuya construcción ha sido la más cara a nivel mundial:  el Emirate Palace. Como curiosidad, se trajo la arena de la playa de África para su playa particular, de más de 1 kilómetro de largo.

Si alguien quiere comprar lo más típico de la ciudad, no puede dejar de ir a Miraj, donde admirará alfombras, pashminas, joyas y todo tipo de artesanía hecha a mano. Eso sí, no son precios excesivamente populares, aunque algo siempre se encuentra.

El zoco de Emirate Heritage Club es también una visita obligada y donde no se puede dejar de regatear antes de comprar nada.

Finalmente llegó la hora de comer en el sofocante calor, y nada mejor que ir al restaurante del Yas Links Golf Club, el Hickory’s, donde la atención es inmejorables y la comida insuperable.

Hora ya de empezar a decir adiós al viaje, porque llega a su fin. Estamos ya en el hotel Radisson Blue preparando todo para partir esta noche de Abu Dhabi a Berlín y luego conectar con un vuelo a nuestras respectivas ciudades.

Desde aquí, dar las gracias a airberlin por la oportunidad de conocer sus servicios, sus destinos y a Patricia. A Adrià (Lastminute), Carla (Atrápalo), Fernando y Vero (Tubillete.com) y Miquel (Barceloviajes) gracias también por estos días de risas, descubrimientos, buen rollo y por demostrar que trabajar en este sector siempre es una aventura fascinante. ¡Hasta pronto!