Cómo volar en avión a la Antártida

03 Jul Cómo volar en avión a la Antártida

Groenlandia - TravelgenioEse gran desconocido que es la Antártida es accesible para el ser humano desde Australia, Sudamérica así como el sur de África, entre otros, desde hace aproximadamente 50 años. Sin embargo, hasta hace relativamente poco solo se podía llegar al continente helado mediante cruceros que llegaban ahí desde las costas de estos tres continentes. Sin embargo, la llegada de los aviones que pueden posarse sobre el hielo en 2008 ha aumentado las probabilidades de que este turismo se promueva sin necesidad de tener que volar hasta zonas cercanas, como ha ocurrido hasta ahora.

Cruceros con vuelos a la Antártida

Esta es la opción que, combinada con vuelos al sur de américa, en Argentina, es posible vivir mediante diferentes propuestas como la de la empresa Tundra que ofrece un completo paseo por el continente pulsante (nombre adquirido porque en invierno su extensión se duplica gracias a que se congela parte del mar colindante). Dentro de la Antártida, los viajeros volarán en avión entre las islas de la zona. Resulta una experiencia interesante aunque costosa con un precio de unos 8.000 euros por pasajero en rutas de una semana que, obviamente, no incluye ni los traslados ni nada por el estilo.

Alternativa para hacer un crucero a la Antártida; Groenlandia

Se trata de una de las opciones más costosas puesto que por poco más de 10.000 euros se puede dar una vuelta a todo el mundo, prácticamente. Sin embargo, también se puede optar por otro país, en este caso en el círculo polar ártico, que tiene unas características muy similares al polo sur y que, además, es bastante más accesible que el anterior. De hecho, se puede volar a él indirectamente, mediante un avión a Reykiavik y contando con iceland Air que dispone de vuelos regulares hacia la “tierra verde”.

Una vez allí si que es recomendable llevar contratado un viaje con guía, puesto que ir por cuenta propia a esta tierra puede resultar todo un desafío para quienes no estén acostumbrados a temas de supervivencia. Sin embargo, como en la actualidad hay diversos viajes organizados, no tendrían por qué existir problemas al respecto. Por supuesto, no nos podemos quedar sin sembrar la semilla de viaje descabellado a la par que interesante planteando la opción de ir a Groenlandia, primero y, a la vuelta, conocer la tierra de hielo (Islandia) en todo su esplendor viajando en coche (una autovía rodea la isla entera).