De ruta de vinos por Santiago de Compostela

11 Oct De ruta de vinos por Santiago de Compostela

Santiago de Compostela - TravelgenioHace un par de décadas unos avispados estudiantes gallegos de la comarca do Morrazo decidieron formar – de manera oficial y legal- la asociación Amigos da Carallada Enxebre y asumir el reto de tomarse una cunca de Ribeiro en cada uno de los numerosos bares situados en la mítica Rúa do Franco y A Raiña, en el mismo casco viejo de Santiago de Compostela.

Basándose en los antiguos llamados vía-crucis, en los que en época de cuaresma la carne era sustituida por la sangre de Cristo, esta competición podría haber significado simplemente una de las muchas tradiciones extravagantes que suelen crear los jóvenes universitarios durante el curso, si no fuera porque en esta ocasión se convirtió en la llamada ocurrentemente Ruta París-Dakar, por los bares donde comenzaba y terminaba la aventura, uno en cada extremo de la rúa.

Dicha costumbre enológica, conocida por santiagueses, estudiantes, peregrinos y turistas de todas las regiones, se extendió rápidamente hasta llegar a la actualidad, y la pintoresca ruta se ha convertido en uno de los reclamos más potentes para visitar la ciudad compostelana, donde ya ha quedado para siempre en el imaginario colectivo.

La ruta vinatera de Santiago de Compostela

El célebre itinerario original comenzaba por el pequeño bar cafetería París, ubicado en Porta Faxeira pero, dado que actualmente la mayoría de aquellos bares de la ruta se han convertido en mesones y restaurantes – como Casa Sixto o Mesón A Charca – especializados en la buena gastronomía gallega y donde prescinden de la típica cunca o cunquiña para tomar el vino, el precio de la consumición ha incrementado notablemente con respecto al resto de tascas. Partiendo de la estrecha Rúa do Franco el visitante encontrará bares tan míticos como el O42 y el Trafalgar, que forman parte de la ruta inicial, en la que, durante el recorrido, se acudía a otros tantos locales tan emblemáticos como el Suso, el Gato Negro, el Negreira o el Nova Galicia.

El rally primigenio solía celebrarse ante todo el jueves anterior a la semana de carnavales y en su recorrido por los 37 locales participaban equipos de ocho personas, en los que al menos una mujer tenía que formar parte del itinerario y pruebas como contar chistes o cantar eran uno de los divertidos obstáculos a superar durante la marcha; finalmente, la victoria la obtenían aquellos que primero llegaban al bar Dakar con su peculiar hoja de participación sellada por cada uno de los establecimientos.

No obstante, aunque la movida Rúa do Franco suele estar abarrotada de gente, especialmente en los meses estivales y en los fines de semana durante el calendario universitario, la manera de proceder en la ruta se ha llevado a cambio y más de tres lustros después de su primera edición lo más tradicional y practicado es la extendida costumbre del tapeo, tomando uno de los muchos y estupendos vinos blancos o tintos de la comarca – ribeiro, albariño, Monterrei –  mientras se degustan las suculentas especialidades compostelanas, en las que no podían faltar unos mejillones a la vinagreta o la famosa tarta de Santiago.

En el recorrido, la alternativa actual a la Ruta París-Dakar, concentrado también en las aledañas Rúa do Vilar y Rúa Novapar, comienza en el mismo bar París, eligiendo cierto número de locales entre más de la treintena existentes en el casco antiguo de Santiago de Compostela para tomar el vino, que ante todo y tradicionalmente, debe ser Ribeiro. Según vayan avanzando los visitantes podrán ir eligiendo entre la amplia gama de cartas que cada establecimiento le ofrece y cuyos precios oscilan entre los 12 y los 18 euros. El presupuesto base para celebrar el itinerario suele establecerse en torno a los 20 euros por persona.

Para dejar constancia de la experiencia, durante la animada travesía y en plena efervescencia vinatera, el visitante puede pedir a los hosteleros que les firmen con el cuño un folio en blanco o un sencillo cartón para certificar que realizaron la compostelana Ruta París-Dakar, o bien adquirir uno de los numerosos souvenirs disponibles a lo largo de las muchas tiendas de productos típicos de la Rúa do Franco, algunas de ellas antiguos lugares de obligado paso en la ruta original ahora transformados.

Eso sí, el número de locales que los estudiantes estiman oportuno para llegar a sellar definitivamente el tradicional folio y dar por realizada la gesta es de 28 y el número de tazas o cuncas de vino bebidas sería de 15 según la tradición. Algunos de los establecimientos más visitados, París, Porto, Orella, Nova Galicia, Carpe Diem, Catedral, Submarino, O 42, Trafalgar, A Barbola, San Jaime, Orense, El Cayado, un largo etcétera, y por supuesto el Dakar, siguen manteniendo, con renovado funcionamiento desde su idea original, una actividad “enoturística” y de ocio única en plena Calle Mayor que promete dar buenos momentos al visitante de Santiago de Compostela.