¡Por fin en Varsovia con airberlin!

08 Jun ¡Por fin en Varsovia con airberlin!

Varsovia - TravelgenioEl día prometía ser largo ya que teníamos que salir del hotel NH Friedrichstrasse a las 6 de la mañana camino del aeropuerto para coger nuestro vuelo con airberlin.

Por problemas técnicos, nada más llegar al aeropuerto Berlín Tegel nos enteramos de que nuestro vuelo directo al siguiente destino estaba cancelado. No obstante, airberlin ha solucionado el problema en cuestión de minutos y finalmente, vía Múnich, hemos llegado a Varsovia sobre la 1 de la tarde.

Ya en el aeropuerto Frédéric Chopin, que se encuentra muy cerca de la capital polaca, nos ha recogido nuestra guía, Beata, que pasará con nosotros estos dos días para descubrirnos los rincones de esta ciudad.

A la salida del aeropuerto, a la derecha, se puede ver el primer monumento de relevancia de la ciudad: el Obelisco a los libertadores de Varsovia. Este monumento está dedicado a los soldados soviéticos que liberaron la ciudad polaca de la ocupación nazi.

A lo largo del camino hacia el hotel Intercontinental Warsaw, nos explicaban que veíamos ciertos huertos a los lados de la calle ya que, durante la época soviética, las empresas cedían pequeñas fincas a sus trabajadores para sus periodos vacacionales y para que pudieran plantar sus propios productos. En la actualidad, hay una gran polémica entre el Estado, las Administraciones de las ciudades y los propietarios ya que las miles de hectáreas que hay dedicadas a esto en la ciudad, quieren quitárselas.

Varsovia es la ciudad más poblada de Polonia con alrededor de 2 millones de habitantes. Hay dos versiones de la ciudad, teniendo en cuenta que durante la II Guerra Mundial la Varsovia Imperial despareció en casi un 85%. La nueva ciudad es obra de los soviéticos, que levantan una ciudad que debía ser ejemplar en su estilo comunista.

Ya en el hotel, frente a él nos hemos encontrado con el Palacio de la Cultura y Ciencias, de principios de la década de los 50, cuya construcción está hecha con los mejores mármoles rusos y levantada también por sus mejores obreros en tan sólo 4 años.

Tras dejar las maletas, nos hemos ido a comer a un restaurante típicamente comunista llamado Czermony Wieprz, donde hemos probado la deliciosa sopa típica polaca (Zurec) y carne en salsa, seguida de una tarta de manzana de lo más deliciosa.

Una vez repuestas fuerzas, teníamos programada una visita al Palacio Wilanow, residencia de verano del rey Jan III, popular por su lucha contra los turcos y tártaros. El Palacio es de la segunda mitad del siglo XVII.  Fue de los pocos edificios que quedaron intactos tras la II Guerra Mundial, hasta tal punto que, tras la muerte del rey se convirtió en el primer museo abierto al público del siglo XIX y ya, en el siglo XX,  hotel para los representantes de distintos países.

Tras un descanso en el hotel para reponer fuerzas de nuevo tras el intenso día, esta noche iremos a cenar al céntrico Sekret, en pleno corazón de Varsovia, donde ya tomaremos un primer contacto con su casco más antiguo.