Stop al síndrome postvacacional

24 Ago Stop al síndrome postvacacional

Playas y destinos - TravelgenioLa vuelta a los estudios o al trabajo después de periodos prolongados de inactividad pueden acarrear una serie de consecuencias que, aunque en la mayor parte de los casos pasan, desencadenarán estados nada agradables en la vuelta a la rutina.

Por ello, es muy importante conocer los síntomas así como el tratamiento a seguir ya que, a diferencia que ocurre con los trastornos, esta condición se pasa en cuestión de semanas y, gracias a estos consejos, ni siquiera será perceptible para el viajero.

Síntomas básicos

A pesar de que está más ligado a la edad adulta que a la juventud, lo cierto es que los más pequeños también lo padecen. En cualquiera de los casos y edades la etiología es exactamente la misma con unos signos claros como son:

  • Ansiedad.
  • Pérdida de apetito o exceso de apetito.
  • Astenia.
  • Falta de concentración.
  • Irritabilidad.
  • Apatía.

La principal consecuencia de no atender el síndrome postvacacional es caer en una depresión que, combinada con la astenia otoñal y la disminución de la luz, puede resultar difícil de superar.

Cómo tratar el síndrome postvacacional

En primer lugar, resultará esencial la previsión. No se debe esperar al último día para regresar al trabajo puesto por lo que el viajero puede reservar entre dos y tres jornadas ara aclimatarse a la rutina. En este sentido resultará muy importante crearse unos horarios similares a los de la vuelta al trabajo. De este modo, el regreso no será traumático.

En segundo lugar, se recomienda establecer una agenda con todas las tareas a realizar y una estructura estable de las mismas ya que es posible que con la vuelta se tenga poca inclinación hacia el orden después de varias semanas de cambio de horarios. Para poder conseguir que todo vuelva a la normalidad lo antes posible no hay nada como regresar antes posible.

En tercer lugar, resultará imprescindible que haya ocio controlado en los primeros días de la vuelta al trabajo puesto que pasar de un 100% de obligaciones a una situación de desocupación o viceversa suele traer graves inconvenientes. Por último, con la ayuda de la familia será posible regresar al trabajo con el ánimo de siempre y una sonrisa en la cara.

Una dieta sana y equilibrada, el mejor método

Sobran los consejos de prevención de cualquier alteración cuando hay una nutrición sana y equilibrada. En realidad uno de los mayores cambios que trae la vuelta al trabajo y la rutina junto con el conocido cambio de horarios, es la mala alimentación. Durante semanas el viajero se ha nutrido a base de comida de restaurante, comida rápida así como otro tipo de alimentación que, si bien es cierto que no hace ningún daño ocasionalmente, supone grandes alteraciones tanto físicas como psicológicas.

De hecho, esos sentimientos de irritabilidad que solo pueden ser saciados con la comida unidos a la desagradable sensación de hinchazón son producto de una mala dieta. Por ello, además de recuperar el ritmo circadiano del sueño, otra recomendación es diseñar una dieta equilibrada rica en comidas magras, verduras y frutas que equilibre el organismo después de las vacaciones.