Viaje enológico: Descubriendo La Rioja

20 Jul Viaje enológico: Descubriendo La Rioja

Turismo Enológico - TravelgenioSe trata de una de las comunidades más populares entre el turismo enológico y, aunque no es necesario ser un conocedor de toda la tradición vinatera, lo cierto es que viajar a La Rioja para realizar catas de vinos y rutas gastronómicas implica conocer mínimamente cuáles son las casas más renombradas así como proceder a la planificación sensata de un viaje que se pueda llevar a cabo dependiendo del tiempo del que se disponga, del medio de transporte por el que se opte así como de la experiencia enológica que se busque.

Principales casas vinateras en La Rioja

Entre las casas vinateras más prestigiosas que pueden encontrarse en la Rioja se destacan principalmente tres que son las que están diseñadas para acoger a bebedores de vino no especializados en el arte de la enología.

Estas casas proponen una pequeña visita así como un museo del vino en su haber:

  • Bodegas Bilbainas (Haro). La visita por estas costará al visitante 3 euros y se pueden realizar de lunes a viernes con concertación de visita previa en su web “bodegas bilbaínas”. El periodo de duración de la visita es de una hora y media y principalmente se trata de una opción para aquellos que deseen conocer algo más de variedaes de tempranillos.
  • Dinastía Vivanco (Briones). Esta bodega – museo de diseño moderno contrasta con los clásicos caldos que en él se podrán catar 2 vinos por la visita a la bodega cuyo coste es de 6,50 euros. Por su arte, quienes, además, quieran conocer el museo lo podrá ver por 7,50 euros.
  • Bodegas Darien (afueras de Logroño). Estas modernas instalaciones que se vislumbran a 7 kilómetros de Logroño harán las delicias de cualquier visitante, puesto que dispone de catas de vino técnicas con la posibilidad de cuatro catas por 15 euros además de una visita a las bodegas o bien de 3 euros con una cata y entrada libre a las bodegas.

Opciones para viajar a la Rioja de ruta enológica

La Rioja no solo se caracteriza por sus vinos sino que también está dotada de una de las gastronomías más ricas de esta zona de la península norteña. De hecho, degustar sus manjares mientras se captan los sabores exquisitos de sus vinos implicará un lujo para todos los que tengan la suerte de probar su gastronomía conjuntamente con sus vinos.

En lo que se refiere al medio de transporte, se recomienda que en la medida de lo posible se trate de conocer La Rioja en coche puesto que es la manera en la que se podrán visitar diferentes museos y bodegas vinateras así como conocer los pequeños pueblos que atesoran una interesante calidad en el ámbito de los vinos.

En el caso de que se prefiera otro medio de transporte como es el autobús o el tren, será posible que en ambos casos se encuentren ofertas para viajar por varios de los pueblos con más tradición enológica que existen actualmente. Resultará especialmente interesa esto en la medida en la que se trate de cuadrar rutas y horarios. Puede ser algo más costoso en cuanto a tiempo de planificación pero el resultado satisfará al turista completamente.

Alojamiento en Logroño y enoturismo

El enoturismo cada vez es más común cuando se viaja a La Rioja. Por ello, hay diversidad de establecimientos que se encuentran cercanos a bodegas. Es el caso del hotel Marqués de Riscal Luxury Collection que ofrece rutas enológicas de primera categoría. Asimismo, el hotel Villa de Laguardia está disponible por precios que rondan los 200 euros.

También se puede disfrutar del encanto de las casas rurales como es el caso de Los Colmenares o El Mesón, ambas con precios populares y que son una magnífica posibilidad de mejorar la experiencia que supone viajar a la Rioja por sí misma.

Reglas básicas de la cata de vinos para visitantes a bodegas vinateras

Obviamente no es necesario saber cómo catar un vino para poder disfrutarlo ni para darse el lujo de conocer las mejores bodegas. Sin embargo, unos pequeños consejos pueden resultar especialmente útiles.

En primer lugar, la cata e realiza en tres fases en las que se utilizan en este orden tres de los sentidos; vista, olfato y gusto. En cada una de estas etapas se aprecian diferentes atributos del caldo.

En la primera, se deberá atender al tono espeso, a la concentración de partículas y al color genérico. En la segunda, se deberá atender a los olores que representen valores amargos, dulces o neutros. Por último, la tercera fase es en la que es el gusto el que interviene por lo que se deberán tener en cuenta principalmente los cuatros sabores básicos.

Normalmente, los vinos son diferentes dependiendo de si son tintos o blancos y rosados. Estos primeros se caracterizan principalmente porque suelen tener una textura más fuerte y se sirven en temperaturas que rondan los 18-19ºC. Sin embargo, los vinos rosados y blancos suelen estar a temperaturas de entre 6 y 7 ºC, siendo imprescindible que estén frescos.